miércoles, 21 de noviembre de 2012
¿Qué te cuesta sonreír?
Hoy, hablando en el colegio, mirándole las caras a esas personas que compartieron todo un 2012 conmigo, pude darme cuenta de que uno se da cuenta de lo que tiene cuando sabe que va a perderlo. Es una frase totalmente reconocida la que nombre, pero es tan cierto que nadie comprende el significado al completo.
Por qué no se puede valorar lo que hay? Si sabes que no va a ver más, si sabes que no te va a caer un globo en el cielo con todos tus sueños cumplidos y tus metas logradas.
La vida no tiene sentido si no la caminamos, sino caemos, sino lloramos, la vida en sí, no tiene sentido. La vida es una simple palabra que define día a día nuestros golpes, nuestras risas y nuestros momentos.
Siento adentro mio un deseo muy grande. No es algo material, no es un sueño al que quiero llegar. Es una meta que toda la vida voy a querer alcanzar y sé que no la voy a poder lograr. No porque no lo intente, sino porque nunca se va a llegar a la perfección. Pero STOP, no piensen que yo quiero la perfección del mundo. Para nada. Lo único que a mi me encantaría hacer, es abrir mentes, desatar nudos, romper silencios, soltar cadenas. Quiero que hasta mi bis abuela que tiene 94 años de vida, siga viviendo sonriendo. Quiero que la gente entienda que no es necesario entender para sentir esa felicidad que te corre en el corazón cuando las cosas van bien. Quiero que escuchen sus voces, que no tengan miedos.
Creo que lo que me pasa a mí, es que quiero todo lo que yo no pude hacer. Está mal si lo pensamos desde ese punto, pero creo que si lo miramos desde el lado que quiero que los demás sean felices, no estaría tan mal. Porque ese es mi único objetivo. Voy por el mundo. Para yo estar feliz solo me basta con ver gente reír, sea una señora en la calle, un nene corriendo, o un amigo aprobando una materia. La felicidad de otros me da felicidad, no se si completa, pero siento que esa felicidad me hace pensar que no es el fin, que yo puedo seguir. Que yo soy igual que ellos, y que voy a poder alcanzar esa felicidad también. Esa felicidad de los demás, me hace soñar. Me genera sonrisas cuando quiero llorar. Ver bien a alguien que quiero, me obliga a que yo este bien, porque esa persona se merece tener una felicidad completa. Es un poco raro lo que pienso, y lo que siento. Tal vez pocos los entiendan, tal vez muchos. Por ahí el que me conoce dice, ésta piba está re loca y actúa de manera totalmente distinta de lo que piensa. Pero no, tal vez los demás no ven con los ojos que tienen que ver, y no son capaces de distinguir los detalles que uno da por ellos, pero eso no me importa mucho a mí, siempre y cuando la otra persona este feliz. Reír es mi único objetivo, reír siempre que pueda, reír porque tropecé reír porque perdí, reír porque no entendí. Reír aunque mil lágrimas salgan de mi. Aunque se forme un río de angustias, aunque me este cayendo a pedazos, yo juro que voy a reír. Por mi, por vos, por un mundo con risas y una felicidad sincera. No finjamos más, demostremos la verdad, no tengamos miedo de confiar, al fin y al cabo las personas siempre vienen y van, y siempre alguien nos va a decepcionar. Solo hay que aprender a reír de verdad, y reír para saber que esa decepción nos va a hacer crecer y ser felices. Reír, solo eso pido.
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