Tal vez me esté equivocando. Tal vez no. Tomar una decisión no es fácil. Tratas de evaluar las consecuencias, equilibras lo bueno y lo malo. Pero al fin y al cabo es lo mismo, tenes que decidir. Me cuesta muchísimo, soy super indecisa y más cuando las opciones tienen las mimas ventajas y desventajas pero distintos resultados, porque el proceso sería el mismo, pero el final no.
Es difícil elegir entre querer u olvidar. Es difícil decidir si querés que una persona se quede en tu vida o se valla para siempre.
Es horrible la sensación de extrañar, querer llamar, saber como está. Me dan ganas de hacerlo, por un momento nada me lo impide. Pero es triste saber que ese momento me dura menos de 5 minutos. Sería fácil no tener recuerdos tristes respecto de él, pero es imposible, ya que de las pocas horas que convivíamos solo eran 5 minutos en lo que reía.
Lo cierto es que para sacarme esta mochila de encima tengo que enfrentar el problema, la situación y a él. Pero, ¿Cómo haces para mirar a la cara y decirle todo lo que sentiste cuando te hacia sentir una mierda? ¿Cómo haces para hablarle a una persona que durante 37 años estuvo cerrado ante la vida manteniendo su pensamiento? ¿Por qué tendría que pensar que mis palabras van a cambiar algo?
La realidad es que no tendría que esperar que mis palabras cambien algo. No debería esperar nada de él para no llevarme una desilusión, otra decepción. Pero, ¿cómo hago?.
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