martes, 28 de agosto de 2012

Ayer escuchando música empecé a cantar, sin pensar.. solo escuchaba la melodía. Pero de repente, escuché a letra y sentí que el mundo se caía. Me puse a llorar, no podía parar. Golpeé paredes, grité. No sabía para donde ir, me fui. Corrí, hasta que pare y me senté. Miraba al cielo una y otra vez, no le encontraba sentido a la vida. No encontraba el camino, no sabía que hacer, no sabía para donde mirar. Pero cuando una persona paso y me pregunto si me pasaba algo, y yo le dije que estaba "bien", pensé en lo que estaba haciendo, que no tenía sentido. Quería perder mi vida en dos segundos y no valoraba todo lo que había vivido, todo lo que las personas habían echo por mi. Estaba siendo egoísta, pensaba solamente en lo que a mi me importaba. Después volví, caminando. Y cuando llegué mi mamá me vio llorando y me pregunto que me pasaba, no pude soltar ni una sola palabra. No quería que sepa todo lo que me pasa pero a la vez se lo quería gritar en la cara. Me contradecía todo el tiempo, había perdido mi eje.
Hoy fue diferente, me levanté con un motivo diferente. Tenía ganas de vivir, me chupo todo un huevo y caminé, me despejé. Me sentí libre, sentí que si era fuerte iba a conseguir todo lo que quería en mi vida. Espero seguir manteniendo mi pensamiento así, espero que mis sentimientos no se alteren y se coordinen. Necesito estar bien, quiero estar bien, por mí. Por que me merezco disfrutar el tiempo que me queda de vida, porque estoy harta de vivir en esta mentira. Quiero ser feliz y volver a reír. Quiero volver a ser yo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario